Perdona, pero creo que me encantas.
Más que tu sonrisa, tus palabras. Hacía tiempo que no conocía a una persona como tu.
Debe ser que queda poca gente con la que me siente y pueda ser yo misma mientras la escucho hablar.
Que no me sienta incomoda y que me quede mirandote como si te conociera de toda la vida.
Quiero volverte a ver.
miércoles, 31 de agosto de 2011
sábado, 27 de agosto de 2011
A paso lento.
Aún recuerdo la luz naranja de los amaneceres. Nadie podría entender lo que siento, porque es indescriptible. A la mierda lo perfecto y que vivan las imprudencias. Aún maldigo como me has dicho adiós sin darme cuenta. Es algo que nunca voy a perdonar. Me alegro de haberte abierto nuevas puertas. Pero me corroe hacía donde vas tu ahora.
Era mágico como con rozar su meñique me hacia volar hasta mas arriba del puto cielo, ese que he soñado tanto contigo, y que ahora se me viene encima cuando veo pasar a tus ojos grises y verdes y amarillos. Hay un secreto en tu cuerpo, y no, no eres de hielo. Sabes que conmigo podías derretirte con facilidad, que con mi voz podías temblar. Me acuerdo del roce de tus sabanas. El olor de tu colonia y tu zapatilla tirada en medio de la habitación. De tus vistas al mar y los libros, siempre en la misma posición. Lo cómodo que era estar apoyada en tu pecho, y como venciste al miedo de estar conmigo por un instante, solo por un instante. Tus manos cuando hacias que mi mundo fuera el conjunto de algo tan magnifico, que se destruyo al echármelo a la cara. Podía leer tus cejas. Sabía justo lo que venia después. Y pasó. Y se me escapó tan rápido de las manos que ya no pude alcanzarte, puede que sea el motivo del porque me retuerzo tanto mirando por la ventana.
Necesito que reconozcas que ha pesar de todo voy a estar contigo para siempre, aunque no te des cuenta, y que cuando termines de darte la hostia voy a darte mis dos manos para tirarte pa’ riba bien fuerte.
Aún tarareo mis canciones compuestas gracias a ti, las hago temblar por las cuerdas de mi guitarra. Me has desafinado el corazon, y este a desafiado al tiempo para que acabes de comprender las volteretas que nos dará la vida. Camino despacio por la madera del suelo de mi casa con tu nombre escrito en la planta de mis pies. Sigues formando parte de mis sueños.
Pero dime tu de que sueñas, de que te acomplejas y de que estan echas tus maneras.
Los vuelcos que dan las nubes a cada paso que das.
Por tu ausencia bajan las mareas. Que no le hechen la culpa a la luna cuando mis cambios de humor me los creas tu. Que estallen todos los relojes contra tu ventana, de los que me quieren dar la alarma de que empieze otra vez a soñar, en nuevos dias como tu me los pintabas. Temperas rebolcadas de pensamientos que no paran de diluirse en aguarrás. Aunque tendria que ser en agua. Agua, para ser la gota que recorre tu cuerpo y hacer un cruzero por todos los lunares de tu espalda.
No me digas que le quieres porque de querer no sabes nada, hasta que aprendes a mirarle a los ojos.
El tiempo no olvida ni consiguedistanciar. Tengo dibujado dentro cada rasgo, sus gestos y su voz.
Era mágico como con rozar su meñique me hacia volar hasta mas arriba del puto cielo, ese que he soñado tanto contigo, y que ahora se me viene encima cuando veo pasar a tus ojos grises y verdes y amarillos. Hay un secreto en tu cuerpo, y no, no eres de hielo. Sabes que conmigo podías derretirte con facilidad, que con mi voz podías temblar. Me acuerdo del roce de tus sabanas. El olor de tu colonia y tu zapatilla tirada en medio de la habitación. De tus vistas al mar y los libros, siempre en la misma posición. Lo cómodo que era estar apoyada en tu pecho, y como venciste al miedo de estar conmigo por un instante, solo por un instante. Tus manos cuando hacias que mi mundo fuera el conjunto de algo tan magnifico, que se destruyo al echármelo a la cara. Podía leer tus cejas. Sabía justo lo que venia después. Y pasó. Y se me escapó tan rápido de las manos que ya no pude alcanzarte, puede que sea el motivo del porque me retuerzo tanto mirando por la ventana.
Necesito que reconozcas que ha pesar de todo voy a estar contigo para siempre, aunque no te des cuenta, y que cuando termines de darte la hostia voy a darte mis dos manos para tirarte pa’ riba bien fuerte.
Aún tarareo mis canciones compuestas gracias a ti, las hago temblar por las cuerdas de mi guitarra. Me has desafinado el corazon, y este a desafiado al tiempo para que acabes de comprender las volteretas que nos dará la vida. Camino despacio por la madera del suelo de mi casa con tu nombre escrito en la planta de mis pies. Sigues formando parte de mis sueños.
Pero dime tu de que sueñas, de que te acomplejas y de que estan echas tus maneras.
Los vuelcos que dan las nubes a cada paso que das.
Por tu ausencia bajan las mareas. Que no le hechen la culpa a la luna cuando mis cambios de humor me los creas tu. Que estallen todos los relojes contra tu ventana, de los que me quieren dar la alarma de que empieze otra vez a soñar, en nuevos dias como tu me los pintabas. Temperas rebolcadas de pensamientos que no paran de diluirse en aguarrás. Aunque tendria que ser en agua. Agua, para ser la gota que recorre tu cuerpo y hacer un cruzero por todos los lunares de tu espalda.
No me digas que le quieres porque de querer no sabes nada, hasta que aprendes a mirarle a los ojos.
El tiempo no olvida ni consiguedistanciar. Tengo dibujado dentro cada rasgo, sus gestos y su voz.
viernes, 26 de agosto de 2011
De menos
De lo que te quiero, tan solo la mitad, es lo que te estoy hechando de menos.
De lo que me cuesta, hasta lo que aparento. Desde lo que me pides que este bien, hasta lo que intento. Y aún así pensar que estas tan lejos.
Daría incluso lo que no tengo por darte un abrazo, o simplemente que estubieras aqui conmigo. Y no a miles de kilomotros. Te necesito tanto.
Elena Odriozola Olavarría.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
