Tenerte cerca. Respirarte. Hasta los pulmones. Es como si pudiera volar.
Entre aguarrás, ahí estás tu. Hueles a experiencia. A vida realista. Escondes sueños.
Hueles a infinito de horizonte. A mar, al cambio de mareas. A velocidad y a corazón.
Al recuerdo de tu pecho en mi mejilla, y tus brazos sobre mis hombros. Hueles a vida triste y humilde.
A barrio de gatos de calle, pero que pelean por los de casa. Si, hueles a hogar, a la comodidad de tu espalda.
Hueles a mis sueños de noche y mis paranoyas de día. A la música que he oido y la nueva que oiré mañana, porque me recordará a ti. A tu olor. A tu piel.