Quizás no tuve el valor de correr hasta encontrarte de nuevo. Puede que por eso mire tanto desde mi ventana a la tuya, aunque nunca llego. He obligado a mis pies ha cambiar de recorrido y a mi cabeza a intentar no odiarte. Me exijo desde dentro desdén y fuerzas para echarte de mi vida, echándote de menos cuando respiro... y eso que vivo del aire. Aire que compartíamos al estar tan cerca y el culpable junto a ti de todos mis suspiros. Vivo de ese aire y del viento frío en la cara. Vivo del aire de tus palabras y del provocado por todos los movimientos de tu espalda. Del aire contaminado por tus pitillos y tus maneras a la vez. Me falta ya aire para explicarte lo que quise y fuerzas para dejar de quererte otra vez.
viernes, 16 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
2.0.0.4
Podría convertir una sonrisa en miles de palabras. Puedo ir volando tan alto que ni te des cuenta. Puedo ser quien yo quiera, pero como yo quiera. Podría darte las buenas noches todos los días y buscar asta encontrarte.
Le puedo poner y quitar veracidad a las cosas más sencillas. Preguntarte porqué y seguir dudando.
Podría correr hasta muy lejos y volver para cuando notes que te falto.
Puedo decirte las frases más bonitas, pero también puedo decirte que de poco sirven.
Podría enseñarte mil palabras de mi boca, y después buscar nuevas en la tuya.
Puedo bucear por dentro de los colores de tus ojos y dar a parar en algún lunar perdido de tu espalda; y quedarme allí mucho tiempo...
Puedo pintarte con las manos todos los atardeceres que pude grabar en mi memoria, y también puedo concederte compartir todos aquellos naranjas conmigo.
Puedo ver en las estrellas figuras imposibles, disfrazarme de ellas... y reflejarme en tu ojos, bien profundos, como el azul.
Puedo decirte que te quiero sin que te lo creas, pero también puedo darle diecisiete mil vueltas al asunto sin que tu te enteres, y yo tener claro que te lo estoy diciendo todo. Puedo imaginarme de todo contigo, darme la vuelta y que no estés. Podría andarte y grabarte y soñarte y...
Le puedo poner y quitar veracidad a las cosas más sencillas. Preguntarte porqué y seguir dudando.
Podría correr hasta muy lejos y volver para cuando notes que te falto.
Puedo decirte las frases más bonitas, pero también puedo decirte que de poco sirven.
Podría enseñarte mil palabras de mi boca, y después buscar nuevas en la tuya.
Puedo bucear por dentro de los colores de tus ojos y dar a parar en algún lunar perdido de tu espalda; y quedarme allí mucho tiempo...
Puedo pintarte con las manos todos los atardeceres que pude grabar en mi memoria, y también puedo concederte compartir todos aquellos naranjas conmigo.
Puedo ver en las estrellas figuras imposibles, disfrazarme de ellas... y reflejarme en tu ojos, bien profundos, como el azul.
Puedo decirte que te quiero sin que te lo creas, pero también puedo darle diecisiete mil vueltas al asunto sin que tu te enteres, y yo tener claro que te lo estoy diciendo todo. Puedo imaginarme de todo contigo, darme la vuelta y que no estés. Podría andarte y grabarte y soñarte y...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)