A veces pienso como se debe de sentir una ola cuando rompe tan fuerte
contra las rocas.
Cambia de forma, de color, y se deja caer lentamente..
tan viva, tan indefensa.
Y la roca, fuerte, inmovible.
Mirando como
llega, saboreando sus caricias, que poco a poco, sin ella quererlo, la
desgastan.
Amor cruel y precioso, supongo.
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